Hipocondría, nosofobia y cómo el miedo a enfermarse se agravó con la pandemia

Los seres humanos nos enfermamos; sin embargo, algunas personas mantienen un temor constante y evitan esta situación. Con la pandemia por COVID-19, el temor creció. Los peligros de "googlear" síntomas.

Hipocondría, nosofobia y cómo el miedo a enfermarse se agravó con la pandemia

Ilustración: Jorge Lawerta

Sociedad Unidiversidad Rebrote COVID / por Unidiversidad / Ángeles Balderrama / Publicado el 01 DE JUNIO 2021

Abrimos el navegador, buscamos nuestros síntomas y automáticamente nos dirige a tres resultados: cáncer, embarazo y COVID-19, o las tres combinadas. Una sobredosis de información innecesaria. Sentirse enfermo es una experiencia que, al menos una vez en la vida, todas las personas hemos transitado. En ella, sensaciones físicas como dolor y fatiga se mixturan con efectos provenientes de la mente, como sentirse un poco más sensible y deprimido o deprimida. Sin embargo, algunas personas temen enfermarse y hacen lo posible para disminuir las probabilidades de pasar por esta situación. En este contexto, ¿no enfermarse es saludable? ¿Cómo disminuir el miedo a la enfermedad? Especialistas en psicología y psiquiatría dialogaron con Unidiversidad para entender esta problemática.

“Me gustaría resaltar que ‘la enfermedad’ hace referencia al cuerpo, a lo físico. El estar enfermo dota de subjetividad a la enfermedad, dota de individualidad, habla de ‘mi enfermedad’, que será expresada en cómo la persona que tiene dicha enfermedad la vivencia, en cómo transita ese proceso. Esta vivencia será la manifestación de factores emocionales, físicos, espirituales y sociales, entre otros”, expresó Robert Álvarez, médico psiquiatra de Salud y Bienestar Universitario.

Durante varios meses de 2020, Argentina tuvo largas cuarentenas estrictas que buscaron disminuir los contagios de coronavirus y muchas personas pasaron ese tiempo en sus casas. No obstante, con las paulatinas aperturas y nueva normalidad, comenzó la actividad fuera de ellas. En este contexto, algunas personas priorizaron mantenerse en casa. ¿Es una decisión fundada en el deseo o, por el contrario, es el miedo a enfermarse el que hace actuar de esa manera?

Marcelo (54) se dedica a la informática y afirma que tiene miedo a enfermarse, pero con la pandemia, esa sensación aumentó. “Tengo hipertensión de base medicada y en general me preocupa enfermarme. Ahora, con la situación de la COVID-19, siento temor. Hace aproximadamente veinte días fui a consultar a un cardiólogo por control de mi hipertensión y me realizó un pedido para varios estudios. Hace tiempo disminuí las visitas sociales para evitar contagiarme y prácticamente no voy al centro de la ciudad. Desde que empezó la pandemia, no he vuelto a viajar en colectivo”, expresó a este portal.

El miedo es un instinto de supervivencia que cumple la función de mantenernos en alerta cuando percibimos una situación de peligro o amenaza. Así, al sentir miedo, se generan alteraciones psicológicas y fisiológicas.

“El miedo a enfermarse en general es lo que llamamos hipocondría y corresponde a un trastorno mental. Es el miedo genérico a contraer cualquier enfermedad. Sin embargo, también hay un miedo a enfermarse de una enfermedad en concreto, como sería el caso de la COVID-19, y se llama nosofobia. Sin dudas, la nosofobia al coronavirus es un miedo que ha aumentado en los últimos tiempos”, expresó Walter Motilla, psicólogo y director de Psicosalud Mendoza, a Unidiversidad.

La nosofobia se caracteriza por síntomas físicos como dolores de cabeza, sudor, taquicardia, dolores de estómago, alteraciones del apetito, alteraciones del sueño y ansiedad. Además de ellos, existen síntomas cognitivos y emocionales, tales como el miedo y los pensamientos obsesivos, que pueden aparecer a lo largo del día, pero también puntualmente en algunos momentos.

“Hay enfermedades, como el resfriado, que aparecen y desaparecen, pero en general no nos morimos de un resfrío. Sin embargo, cuando aparecen enfermedades mortales como el coronavirus, que cada vez se vuelve más letal y va ampliando el rango de selección de público, sin dudas acá no es solamente el miedo a enfermar, sino el miedo a morir o tener secuelas a largo plazo”, agregó Motilla.

De la misma manera, para Álvarez ha crecido el miedo a las enfermedades, y esto motiva la decisión de evitar salir de casa. “Basado en mi experiencia, sí ha crecido el miedo a las enfermedades”, sostuvo.

“Decir que tomar la decisión de quedarse en casa surge del deseo propio sería afirmar algo que quizás es prematuro y hacer una generalización de algo que es particular. Lo que se puede decir es que surge la necesidad de quedarse en casa a raíz del contexto en el que vivimos y esa necesidad está ligada a preservar la vida. Ahora bien, también existen otras necesidades que cada uno irá priorizando acorde a su subjetividad”, afirmó Álvarez.

Los peligros de googlear

En tanto, frente al contexto de pandemia, otras personas decidieron alejarse de los hospitales y Google se convirtió en su doctor de cabecera. En estos casos, la búsqueda de datos no resulta totalmente negativa, pero hay una gran posibilidad de que esa información no sea correcta y se empeore el cuadro de salud. Se cataloga como hipocondría digital ala búsqueda de información médica, de forma obsesiva, en internet para comprobar si los síntomas observados se relacionan con una enfermedad grave. Con un solo clic, podemos pasar de un dolor corporal a un diagnóstico erróneo de cáncer.

“Durante un tiempo usé una aplicación en la que colocabas los síntomas y te decía qué podía ser. Era como un médico personal y me hacía autodiagnósticos. No la usaba para cosas serias, pero cada tanto por algún dolor común, sí, especialmente en momentos en los que me la pasaba estudiando, con estrés, tenía dolores de cabeza y vivía enferma. Yo tengo OSEP y para que te atiendan siempre es una locura, entonces solo recurría a un médico cuando realmente estaba muy mal. La 'app' me resultaba muy cómoda porque me daba un análisis al alcance de la mano. Después, con esa info, capaz iba a una farmacia, explicaba los síntomas y ahí algo tomaba. Igualmente, nunca la usé para algo tan terrible”, comentó Renata (25) a este portal.

Si no me enfermo, ¿soy una persona más sana?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la enfermedad como la ausencia de salud o la presencia de una alteración fisiológica del cuerpo, en una o varias partes del cuerpo, por causas en general conocidas, manifestada por síntomas y signos característicos, y cuya evolución es más o menos previsible. De esta manera, la salud se asocia a “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente a la ausencia de afecciones o enfermedades.

“La salud depende de factores físicos, mentales y sociales, por lo que no solo la ausencia de enfermedad habla de una buena salud. La enfermedad denota mala salud, pero la mala salud no solo tiene que ver con la presencia de una enfermedad”, remarcó Álvarez.

 

¿Cómo disminuir el miedo a enfermarse?

Los especialistas generaron una lista de recomendaciones para disminuir el miedo a enfermarse:

  • Mantener una red positiva de apoyo (familia, amistades);
  • Disminuir la cantidad de información sobre la pandemia y enfermedades consumida a través de los medios de comunicación. “Si estamos atentos a los noticieros, empieza a crecer el miedo con fundamentos y llegamos a un estado de estrés crónico”;
  • Si la persona tiene un miedo exagerado, que altera la calidad de vida, debe consultar a un profesional de la salud mental;
  • Tratar de enfocarse en el aquí y ahora, evitando que la mente divague y se pierda en un futuro incierto y desolador;
  • Distraerse, mantenerse ocupado con actividades placenteras;
  • Realizar ejercicios de relajación, caminar, hacer yoga, Tai Chi, meditación. Estas actividades permiten encontrar el equilibrio;
  • Hacer alguna manualidad, dibujo, cocinar, leer, escribir o realizar alguna rutina de ejercicio.