No todo es conectividad: ¿qué se necesita para tener una "casa inteligente"?

Para Emilio Piñeiro, director de la carrera de Arquitectura de la facultad de Ingeniería de la UNCUYO, no son muchos los requerimientos necesarios para esta instalación. Ahora bien, cuáles son los costos para hacer un hogar más cómodo y eficiente.

No todo es conectividad: ¿qué se necesita para tener una "casa inteligente"?

Foto: Freepik.com

Sociedad

Tecnología y sociedad

Unidiversidad

Emilio Murgo

Publicado el 07 DE JUNIO DE 2022

Podemos afirmar que la tecnología se ha convertido en una parte esencial de nuestras vidas. Primero, por la dependencia que tenemos con los teléfonos celulares; segundo, por el uso constante para estudiar y trabajar de las computadoras y, finalmente, por la comodidad y la automatización de algunos electrodomésticos que nos simplifican la vida y convierten nuestro hogar en una “casa inteligente”, algo que era solo era soñado cuarenta años atrás.

Ahora bien, para obtener una mayor eficiencia y comodidad, no solo se requiere del presupuesto necesario para la interconexión de objetos a través de internet, sino también, de un correcto diseño arquitectónico que acompañe esta implementación de “tecnología inteligente”, la cual está muy relacionada a la internet de las cosas (IoT).

La arquitectura de una casa inteligente

Desde hace unos cuantos años, viene instalándose el concepto de una “casa inteligente”, pero ¿cuáles son los desafíos y beneficios de automatizar el hogar? En Unidiversidad dialogamos con Emilio Piñeiro, director de la carrera de Arquitectura de la facultad de Ingeniería de la UNCUYO, quien comentó cómo es el desarrollo de estos dispositivos y qué se debe tener en cuenta a la hora de pensar en ellos.

“Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de construir una ‘casa inteligente’ es plantearse un proyecto inteligente, más allá del tipo de conectividad y software que queramos agregar. Mucho tiene que ver el tipo de diseño que se va a implementar en la casa o el edificio para lograr una mayor eficiencia y comodidad”, afirmó Piñeiro.

Para el director de la carrera de Arquitectura, la primera condición es el diseño inteligente de las casas para recurrir lo menos posible a los factores externos, como la conectividad, la calefacción, el aire acondicionado, etcétera. “Esto quiere decir, que las casas tienen que estar correctamente orientadas, que estén aisladas correctamente de las temperaturas (tanto en verano como en invierno) y que tengan buena funcionalidad y eficiencia energética”.

En Mendoza, las edificaciones tienen que tener muros gruesos y otras condiciones necesarias (como la orientación correcta de la casa o edificio) para conservar energía y evitar que las condiciones externas climáticas afecten al inmueble.

¿Cómo funciona la automatización de inmuebles?

Las viviendas con control y automatización inteligente son aquellas que cuentan con electrodomésticos y sistemas de climatización, ventilación, iluminación, sistemas de audio y vídeo y de seguridad que puedan comunicarse entre sí y puedan ser controlados de forma remota desde cualquier lugar con el dispositivo que se desee.

En general, los tres tipos de automatización (vivienda, edificio y ciudad) funcionan a través de un sistema compuesto por tres elementos: sensores, controladores y transmisores. Estos sistemas de instalaciones centrales, las cuales se pueden ubicar en viviendas particulares, se los denomina con el nombre de domótica; mientras que si lo ubico en industrias, en hoteles y en edificaciones de mayor envergaduras, se las denomina inmótica; finalmente, si la instalación se realiza en una ciudad o un en gran área determinada se la denomina como urbótica.

“El propósito de esta instalación es lograr la eficiencia en la utilización de los recursos. Para ello,  implementando una central de domótica en una vivienda -o de inmótica en una industria- se puede regular de manera remota (a través de sensores) sistemas de climatización; sistemas de persianas y puertas que brinden mejores condiciones de seguridad; sistemas de iluminación que brinden mayor eficiencia y menor consumo energético; y también, todo lo relacionado con la conectividad dentro de una casa (sistemas de audio, video, etcétera)”, destacó el arquitecto.

“Cuando todos estos sistemas son llevados a una industria, se pueden manejar sistemas de incendio, se pueden manejar controles de personal, se puede abordar todo lo relacionado nuevamente con la iluminación, y lo relacionado a los sistemas de seguridad. Esto hace que una empresa o industria sea más eficiente y le permita regular los consumos”, continuó.

Conectividad y requisitos para una instalación

Para poder instalar estas nuevas tecnologías es necesario adaptar los hogares y contar con un ancho de banda que lo permita. En cuanto a la conectividad y los requisitos necesarios, el arquitecto expresó que “para una instalación promedio no se necesita de una gran cantidad de dinero, mientras que para la conectividad a internet, es fundamental una correcta velocidad, y sobre todo una buena estabilidad en la conexión”.

“Lamentablemente, este modelo de ciudad dispersa en donde hemos construido barrios privados, alejados de los grandes centros urbanos, provoca que se complique la capacidad de generar mejores condiciones de habitabilidad y servicios. Esto incita a que aquellos que tengan los recursos necesarios puedan acceder a estos servicios, mientras que seguimos siendo discrecionales en cuanto a dónde se instala las cloacas, el gas, e inclusive la conexión a internet”, finalizó Piñeiro.

Ante esto, es fundamental democratizar la fibra óptica para garantizar el acceso a internet tanto en los grandes centros urbanos como en las localidades más pequeñas de todo el país.

¿Cuánto cuesta armar una casa inteligente?

La implementación de estos sistemas centrales varía de acuerdo a las escalas de las prestaciones que se quiera realizar. De hecho, la mayoría de los sistemas más económicos y utilizados son aquellos que permiten colocar cámaras en los puntos clave del interior de la casa para poder controlarlo por el teléfono celular y así detectar si hay algún intruso en la casa.

Luego, cuando los sistemas empiezan a ser mucho más integrales y comienzan a estar vinculados entre sí, estas centrales empiezan a tener un valor mayor.

En cuanto al costo, una primera inversión que puede incluir cuatro cámaras, cuatro luminarias que operan vía Wifi y un termostato con conexión a internet, puede rondar entre los 400 y los 500 dólares, según un estimado realizado por Unidiversidad con productos de Nest Ecobee (termostato), Philips (luminarias) y Gadnic (cámaras).

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