Ordenamiento territorial: la hora de las políticas concretas

La titular del Cifot, María Elina Gudiño, habló con Unidiversidad antes del inicio del VI Seminario Internacional de Ordenamiento Territorial, que se realiza en la UNCUYO.

Ordenamiento territorial: la hora de las políticas concretas

Los profesionales destacaron la importante de que los organismos de gobierno trabajen en forma coordinada y miren al territorio en forma integral. Foto: Prensa Gobierno.

Sociedad Especiales Especial Ordenamiento / por Verónica Gordillo / Publicado el 06 DE OCTUBRE 2017

Después de un proceso de más de veinte años, llegó la hora de las políticas concretas. Esa fue la visión que aportó la titular del Instituto de Cartografía, Investigación y Formación en Ordenamiento Territorial (Cifot), María Elina Gudiño, en medio de las conferencias y talleres de un encuentro internacional sobre la materia que se realiza en la UNCUYO.

La Facultad de Filosofía y Letras es la sede del V Workshop de la Red Iberoamericana de Observación Territorial (Ridot) y el VI Seminario Internacional de Ordenamiento Territorial, que comenzó el miércoles 4 de octubre y se extenderá hasta el sábado 7.

En el encuentro participan especialistas de todo el mundo, que cuentan las experiencias de sus países y regiones respecto de las políticas de ordenamiento territorial. Todos coincidieron en la complejidad de poner en marcha estas iniciativas, teniendo en cuenta que implican un cambio de paradigma; básicamente, que los organismos estatales y privados dejen de lado sus compartimentos estancos y trabajen en forma coordinada.

Los profesionales también aseguraron que el ordenamiento territorial no es un concepto alejado de la vida de los ciudadanos, sino que implica todas las dimensiones y complejidades de la vida diaria, porque las personas viven en un territorio con características específicas y cualquier política que se ponga en marcha tendrá efectos sobre su vida.

 

Políticas concretas

Gudiño, coordinadora latinoamericana del Ridot por el nodo de Argentina, aseguró que, después del proceso de más de veinte años que realizó Mendoza (liderado por el sector científico, con la UNCUYO a la cabeza), llegó la hora de las políticas concretas, de poner en marcha medidas que ayuden a mitigar algunas de las problemáticas diagnosticadas. Entre ellas: el crecimiento desmedido del área metropolitana en desmedro de otras zonas, el avance urbano sobre las mejores tierras productivas y la falta de conexión entre los distintos oasis, entre otras.

Desde 1999, la Provincia cuenta con una Ley de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo, y en agosto de 2017 se aprobó el Plan Provincial de Ordenamiento. Ahora, según prevé la norma, las comunas tienen doce meses para elaborar sus propias líneas de acción, que implican medidas específicas sobre los territorios.

La titular del Doctorado en Ordenamiento Territorial aseguró que poner en marcha medidas concretas implica que todos los ministerios trabajen con un nuevo modelo de gestión, es decir que ya no elaboren solos el diseño de sus políticas, sino que se sienten a una mesa común y aporten sus ideas teniendo una visión global del territorio, siempre teniendo presente que cualquier acción que se ponga en marcha tendrá un efecto sobre el territorio y, especialmente, sobre la vida de sus habitantes.

Ordenamiento: las comunas buscan delinear planes ejecutables

Así lo aseguró la representante del Ejecutivo en la Agencia, Nadia Rapali. Los fondos previstos por ley.

Gudiño recalcó que es necesario apoyar a las comunas en la elaboración de sus planes, ya que deben trabajar con un gran nivel de detalle. Los municipios son los que deben definir, por ejemplo, sus zonas urbanas, rurales y de interfase, respectando los lineamientos generales establecidos en el Plan Provincial de Ordenamiento Territorial.

La profesional resaltó otro punto clave para que el proceso mendocino avance: la participación ciudadana. Dijo que es necesario poner en marcha los mecanismos específicos previstos por ley en este sentido, ya que estas políticas no se pueden imponer en forma vertical, sino que debe estar garantizada la voz de quienes viven en un territorio.

“El ordenamiento territorial se tiene que transformar en una verdadera política de Estado; para lograr eso tiene que haber participación social. Esto tiene que ver con el diario vivir del ciudadano. Todo está vinculado a la idea de ordenar su territorio, porque las características de su hábitat son fundamentales, es decir, si tiene agua potable o no, si colapsan o no las cloacas, si tiene luz o no, si vive cerca de una fábrica que contamine o de un basural. El ordenamiento no es algo complicado, forma parte de la complejidad de la vida diaria de cada ciudadano”, fueron sus palabras.

La profesional celebró la existencia de voluntad política para concretar el proceso. Dijo que, de lo contrario, las leyes y los planes que son el resultado de este proceso de más de veinte años sólo serán letra muerta, que no implicará cambios reales en los modos de gestión ni en el mejoramiento de las condiciones de vida de los ciudadanos.