Trabajadores más pobres y una variable poco medida: el "efecto desaliento"

Santiago Poy, investigador y unos de los autores del informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, habló en Radio U y dio detalles del estudio que reflejó el efecto pandemia en las clase trabajadora.

Trabajadores más pobres y una variable poco medida: el "efecto desaliento"

Foto ilustrativa publicada en cnnespanol.cnn.com

Sociedad Radio U Dale! / por Unidiversidad / Radio U / Publicado el 28 DE MAYO 2021

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina publicó su último informe digital sobre los "Efectos de la pandemia COVID-19 sobre la dinámica del trabajo en la Argentina urbana. Una mirada crítica sobre el impacto heterogéneo del actual escenario tras una década de estancamiento económico (2010-2020)”. El estudio se abocó en la condición de vida de las y los trabajadores urbanos y en la tasa de desempleo que hay en el país.

Según los resultados que arrojó el estudio, las condiciones de vida de los trabajadores urbanos de la Argentina durante el 2020 sufrieron un importante deterioro y una caída de sus ingresos en términos reales. El 27,4% del total de las y los empleadores estuvo debajo de la línea de pobreza y, por primera vez, más de la mitad se desempeñó en la informalidad.

Santiago Poy, integrante del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, habló con Radio U e indicó que mitad de los trabajadores de la Argentina trabajan de manera informal y en sectores de baja productividad.  “Estos trabajadores son lo que generan los ingresos en los hogares, que también son pobres. Esto también desencadena en los resultados de pobreza infantil o del alto nivel de pobreza que hay en la Argentina”, dijo el investigador.

El informe aclara que la situación de las personas que pudieron conservar su empleo empeoró considerablemente desde que comenzó la pandemia. En sintonía, Poy destacó que si bien la tasa de desempleo subió al 13,9%, hubo un nivel mucho mayor, calculado en un 28,5%, disimulado por el denominado “efecto desaliento”, ya que muchas personas desocupadas no están en la búsqueda de un trabajo, por diferentes razones, y las estadísticas oficiales no las computan.

En tanto, el análisis realizado por el Observatorio mostró una significativa suba de los niveles de pobreza medida exclusivamente entre las personas con trabajo, que del 15,5% en 2017 trepó al 27,4% en 2020, con una suba de 11,9 puntos porcentuales.

“Sin el aporte de los IFE o ATP, se estima que el nivel de pobreza hubiera crecido unos 7 puntos más y que una gran cantidad de trabajadores formales hubieran caído por debajo de la línea de pobreza”, finalizó Santiago Poy.

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  • Entrevista a Santiago Poy.

    Investigador