Día del Suelo: la erosión hídrica, la principal amenaza en el país

Se estima que el 26 % del territorio argentino, 72 millones de hectáreas, presenta niveles de erosión hídrica que superan las tasas tolerables. Esto afecta a las plantaciones de soja, maíz y trigo.

Día del Suelo: la erosión hídrica, la principal amenaza en el país

Foto: Pixabay

Sociedad Unidiversidad Medio ambiente / por Unidiversidad / Fuente: Télam / Publicado el 07 DE JULIO 2021

Cada 7 de julio se celebra el Día Nacional de la Conservación del Suelo, desde 1963, por decreto presidencial. En esta fecha, se homenajea al doctor Hugh Hammond Bennett, fallecido hace 61 años, y se busca concientizar sobre la importancia de cuidar este recurso natural y protegerlo de las amenazas tanto naturales como del ser humano.

Cuidar el suelo es cuidar la vida, por eso se celebra este día en memoria de Bennett, impulsor de las prácticas conservacionistas. El suelo proporciona servicios ambientales, en él se almacena y se filtra el agua de la lluvia; por lo tanto, es amortiguador de inundaciones; recicla nutrientes; capta el carbono y nos ayuda en la lucha y adaptación al cambio climático, y hospeda a una cuarta parte de la biodiversidad de nuestro planeta.

 

La importancia del suelo

"Los granos, las frutas, las hortalizas, la madera, los forrajes que alimentan al ganado, todo se cultiva en el suelo, por lo que la calidad de esos alimentos en gran medida depende de la calidad y salud de ese suelo. Pero ¿somos conscientes de que el suelo es sustento de vida, desarrollo y producción?", se pregunta Patricia Carfagno, ingeniera del Instituto de Suelos del INTA-Centro Investigación de Recursos Naturales (CIRN).

Argentina produjo 125 millones de toneladas solo en la cosecha de soja, maíz y trigo en última campaña 2019/20. Si bien los procesos de erosión son naturales y ocurren en todo el territorio, los suelos agrícolas están más expuestos a perjuicios como la deforestación, la baja reposición de nutrientes, el uso excesivo de plaguicidas, la contaminación por derrames de sustancias químicas y el sobrepastoreo, advierte Carfagno.

La pérdida de suelo por erosión hídrica es uno de los principales problemas que afectan la sostenibilidad de los sistemas a nivel global, visualizado por instituciones internacionales como FAO. En Argentina, el INTA realiza investigaciones para diagnosticar, contener y reparar estos procesos.

Se estima que el 26 % del territorio argentino, equivalente a 72 millones de hectáreas, presenta niveles de erosión hídrica que superan las tasas tolerables, es decir que afectan la salud de los ecosistemas, según el libro "Estimación de la pérdida de suelo por erosión hídrica en la República Argentina", realizado por especialistas del Instituto de Suelos del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA.

La pérdida de suelo conlleva a la pérdida directa de materia orgánica de su horizonte superficial y es el principal problema que compromete la sustentabilidad de todos los sistemas productivos, con un impacto económico sobre el rendimiento anual de los cultivos estimado en 29,9 millones de dólares.

Esta pérdida, calculada para soja, maíz y trigo, es acumulativa y, por lo tanto, ascendería a 1645 millones de dólares en una década. En por esto por lo que la ingeniera planteó que es fundamental la implementación de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) para tender a sistemas de producción sustentables, en armonía con el ambiente y la sociedad.

Este el 7 de julio se realizan las Jornadas Conmemorativas del Día de la Conservación del Suelo, con charlas de especialistas en el tema que divulgan y concientizan sobre la importancia del suelo en diversos ámbitos escolares, productivos y científicos. El INTA, junto a la Asociación Argentina de la Ciencia del Suelo (AACS) y la UNLZ, organiza la Jornada Nacional de Conservación de Suelo con cuatro eventos que se extenderán a todos los miércoles de julio.

A su vez, por el Día Nacional de la Conservación del Suelo, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) publicó un video para explicar la importancia de conservar los suelos. El ingeniero agrónomo Pablo Richmond explicó los cuidados que se deben tener en cuenta en la faz productiva

 

Hugh Hammond Bennett, el padre de la conservación del suelo

Nació el 15 de abril de 1881 en la zona rural de Carolina del Norte. En 1933 fue nombrado director del reciente Servicio de Erosión de Suelo, una agencia formada para combatir la erosión causada por las tormentas de polvo. “Los estadounidenses han sido los mayores destructores de la tierra de cualquier raza o pueblo, bárbaro o civilizado”, anunció, pidiendo “un tremendo despertar nacional a la necesidad de actuar hacia la mejora de las prácticas agrícolas”.

Bennett es considerado el "padre" de la ciencia de la conservación del suelo, ya que fue responsable de un alto grado de implementación de las prácticas de conservación y la apertura y desarrollo de consejos de conservación de suelo y agua.

El 27 de abril de 1935, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Conservación de Suelos. Esta aprobación establecía al Servicio de Conservación de Suelos (actualmente el Servicio de Conservación de Recursos naturales) y Bennett fue el primer director

Bennett estuvo en la Argentina en 1957 e hizo un recorrido por las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Tucumán y Misiones, acompañado por profesionales locales. Elogió el manejo de los campos en zonas como Tandil, Azul y González Moreno, y en las charcas misioneras de Santo Pipo.

El científico falleció el 7 de julio de 1960 y su legado se mantiene vigente, especialmente en quienes entienden que el cuidado de los recursos naturales es una inversión a futuro.