Mientras 811 millones pasan hambre, el mundo desperdicia el 17 % de los alimentos que produce

Así lo comunicó la ONU en el marco del Día Internacional de Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. El volumen de alimento tirado en un año asciende a 931 millones de toneladas.

Mientras 811 millones pasan hambre, el mundo desperdicia el 17 % de los alimentos que produce

Alimentos desperdiciados en el mercado Lira, en Uganda. Foto: FAO / Sumy Sadurni

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Unidiversidad / Fuente: Noticias ONU

Publicado el 29 DE SEPTIEMBRE DE 2021

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reveló que el mundo desperdicia cada año el 17 % de los alimentos que produce. El dato se desprende de las estadísticas que corresponden al año 2019, cuando se tiraron 931 millones de toneladas de alimento a nivel global. En la región de Latinoamérica y el Caribe, por ejemplo, son 220 millones de toneladas de alimentos los que se desperdiciaron en 2019.

En paralelo a esto, la FAO remarcó que existen en el globo 811 millones de personas que padecen hambre y 132 millones que sufren inseguridad alimentaria y nutricional. La organización que depende de la ONU también brindó el dato que representa la pérdida de alimentos en términos monetarios: USD 400 000 millones fue el valor que representaban los alimentos tirados.

Este 29 de septiembre, como cada año desde 2019, se conmemora el Día Internacional de Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. Al mismo tiempo que divulgó estos datos, la FAO recalcó que los alimentos que no se consumen suponen un desperdicio de recursos como la tierra, el agua, la energía, el suelo, las semillas y otros insumos utilizados para su producción.

No solo en los países ricos

La directora adjunta de Desarrollo Económico y Social de la FAO explicó en una conferencia de prensa en Ginebra que el problema del desperdicio de alimentos es mundial y que no se limita a las naciones ricas. “La inseguridad alimentaria, el hambre y la desnutrición afectan a todos los países del mundo, ninguno está exento. Unos 811 millones de personas sufren hambre; 2000 millones tienen deficiencias de micronutrientes, es decir, deficiencias de vitaminas y minerales, y millones de niños padecen retraso del crecimiento y emaciación, formas mortales de desnutrición”, detalló Nancy Aburto.

Foto: Unsplash

La funcionaria advirtió que, debido a su alto costo, las dietas saludables están fuera del alcance de la gran mayoría de las personas de todas las regiones del mundo, incluida Europa. Asimismo, afirmó que los países necesitan adoptar herramientas innovadoras para reducir el desperdicio, y citó como ejemplos los nuevos empaquetados que pueden prolongar la vida útil de muchos alimentos, o las aplicaciones para teléfonos inteligentes que acercan a los consumidores y a los productores, lo que acorta el tiempo entre la cosecha y el consumo del alimento.

 

Beneficios múltiples

Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos mejoraría los sistemas agroalimentarios, ayudaría a lograr la seguridad alimentaria y a garantizar la calidad de los alimentos, lo que se reflejaría en la nutrición. Además, contribuiría “significativamente a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y de la presión sobre los recursos terrestres y hídricos”.

La FAO urgió a acelerar las acciones que conduzcan al logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 12, que se refiere a asegurar el consumo sostenible y a reducir a la mitad el desperdicio de alimentos global per cápita para 2030. Añadió que esto requiere el compromiso y la participación de la sociedad en su conjunto: autoridades nacionales y locales, empresas e individuos, para dar prioridad a las medidas orientadas en esa dirección.

 

Frutas y verduras

A tres meses de que termine el Año Internacional de las Frutas y Verduras, la FAO recordó que los productos agrícolas proporcionan nutrición y seguridad alimentaria. “Promover dietas saludables para fortalecer nuestro sistema inmunológico es muy apropiado, dada la crisis de salud que enfrentamos actualmente en todo el mundo”, dijo el director general de la FAO, Qu Dongyu, cuando inició ese año.

También señaló que la pérdida y el desperdicio de frutas y verduras es un problema que tiene consecuencias considerables, y abogó por la adopción de tecnologías y enfoques innovadores para prolongar las vida útil de los productos frescos.

Otra medida recomendada es compostar los residuos de alimentos en vez de enviarlos a un vertedero.

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