Ahora Luque está acusado de matar a Soledad

El obrero enfrenta el segundo juicio por el caso de la joven lavallina, vista por última vez el 18 de noviembre de 2011. Se pidió el cambio de carátula en base a los resultados de la causa federal y al testimonio del subcomisario Cepeda. Beatriz Chacón, la testigo clave.

Ahora Luque está acusado de matar a Soledad

Luque fue trasladado desde Boulogne Sur Mer a Tribunales. Foto: Alberto Piazza

Sociedad Unidiversidad Soledad Olivera / por Verónica Gordillo / Publicado el 24 DE ABRIL 2017

Mariano Luque ya no será juzgado por la privación ilegítima de la libertad de Soledad Olivera, sino por su homicidio. El fiscal de la causa pidió el cambio de acusación y lo fundamentó en tres puntos: que pasaron seis años desde que vieron por última vez con vida a la joven lavallina, que la investigación federal no encontró indicios de que haya sido captada por una red de trata de personas y que el testimonio del subcomisario Jesús Cepeda, compromete al obrero.

Por segunda vez desde que Olivera salió de su casa el 18 de noviembre de 2011 y nadie la volvió a ver, Luque se sentó frente a un tribunal como el principal sospechoso de su privación ilegítima de la libertad. En 2015 fue juzgado y absuelto por el beneficio de la duda, pero meses después la Suprema Corte de Justicia anuló el fallo, por entender que carecía de perspectiva de género.

Ahora, el obrero de 35 años enfrenta el segundo juicio que comenzó hoy (lunes 24 de abril) en la Tercera Cámara del Crimen, tribunal que preside Eduardo Martearena y que integran además Laura Guajardo y Pedro Funes.

Sin respuestas

Absolvieron a Luque por el beneficio de la duda. El caso quedó impune. El abogado querellante presentará un recurso ante la Corte local.

La solicitud del fiscal

El segundo juicio comenzó con puntualidad, luego de la llegada del Luque, que fue trasladado desde Boulogne Sur Mer. El hombre está en prisión acusado de otro homicidio: el de la adolescente Johana Chacón, que fue vista por última vez el 4 de septiembre de 2012.

En la sala de debate, los penitenciarios ubicaron a Luque frente a los magistrados. A un costado se sentaron sus defensores, María del Carmen y Armando Aguilar y en el lado opuesto el representante del Ministerio Público Fiscal, Darío Tagua y el querellante por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Fernando Peñaloza.

Luego de que el presidente del tribunal explicó a Luque la acusación que pesa sobre él, el fiscal Tagua solicitó incorporar dos nuevas pruebas. La primera fue la causa federal que lideró, Fernando Alcaraz y no encontró indicios de que Olivera haya sido captada por una red de trata de personas con fines de explotación sexual; y el testimonio del subcomisario, Jesús Darío Cepeda, a cargo de la División de Escuchas Telefónicas y anti secuestros extorsivos, del Ministerio de Seguridad.

La defensa, a cargo de los abogados Aguilar, aceptó la petición del fiscal y también solicitó incorporar nueva prueba: la causa por falso testimonio contra Beatriz Chacón (ex pareja de Luque) que se sustancia en la fiscalía de Capital.

Los integrantes del tribunal hicieron un cuarto intermedio para resolver. Media hora después aceptaron las peticiones de ambas partes.

Los testigos

Luis Curallanca, padrastro de Luque y con vivía en la fisca de Tres de Mayo al momento de la desaparición de Olivera, fue el primero en dar testimonio ante el tribunal. El hombre explicó que considera al acusado su hijo, que conocía a la madre de Olivera, porque le pidió trabajo y a Soledad, porque en reiteradas oportunidades le pidió ayuda, especialmente luego de que su madre muriera en un accidente.

Curallanca comentó que en la finca vivía con su esposa, Luque y los cinco hermanos Chacón, entre ellos Beatriz, que estaba en pareja con el acusado. Y señaló que los cuidó porque el padre nunca se hizo cargo de ellos.

El hombre contó al tribunal la rutina de la finca, dijo no recordar algunos detalles del día en que Olivera fue vista por última vez y aseguró que Luque y Beatriz Chacón vivían juntos y que nunca los oyó discutir. Por eso, en varios pasajes de su relato aseguró no entender que le pasó a la joven, que luego de testificar a favor de Luque en varias oportunidades, lo acusó ante la Justicia Federal de haber ahorcado a Johana delante de ella y haber enterrado y quemado luego el cuerpo de su hermana.

Los jueces, especialmente Martearena, le pidieron detalles de los trabajos que realiza en la finca, las herramientas que utiliza y el sitio donde solían enterrar animales o quemar restos de los mismos. El hombre contestó todas las preguntas.

Beatriz Chacón, el testigo clave

El segundo testimonio que escuchó el tribunal fue el de el subcomisario Jesús Darío Cepeda, que fue uno de los hombres elegidos por el fiscal federal Alcaraz para investigar la posible captación de Olivera a manos de una red de trata de personas con fines de explotación sexual.

Cepeda dijo que en dos oportunidades entrevistó a Beatriz Chacón en su casa de Tunuyán,   acompañado por el principal Diego Coria. Aseguró que en esos encuentros la joven le aseguró que Luque abusó de ella y que días después de la desaparición de Olivera lo escuchó hablar por teléfono y que le dijo a otra personas (no supo quien era) “que ya se había deshecho del cuerpo”.

El subcomisario relató que avisó de inmediato al fiscal Alcaraz, quien ordenó el traslado inmediato de la mujer a tribunales federales. Y que ese mismo día dio su testimonio, donde dijo que Luque mató su hermana Johana, y que enterró y luego quemó su cuerpo.

Luego de la exposición del uniformado, el fiscal Tagua solicitó que se cambie la acusación a homicidio simple, que prevé una pena máxima de 25 años de prisión. A raíz de esto, la defensa de Luque pidió un plazo para producir y presentar nuevas pruebas, que está previsto sea de un máximo de 15 días.

El tribunal acordó que mañana (martes 25 de abril) realicen la solicitud respecto de qué plazo necesitan para producir esa prueba,  y en base a eso ello resolverán cuántos días les otorgan. Además, determinaron que realizarán una inspección ocular en la finca de Tres de Mayo, donde al momento de la desaparición de Olivera vivían Luque y los cinco hermanos Chacón, entre ellos Beatriz, su expareja.