Vegano, cruelty free, natural y biodegradable: etiquetas que atraen cada vez más compras

Bajo las premisas del consumo consciente y crítico, cada vez es más fuerte el interés en saber qué efectos genera un producto durante su proceso de elaboración, en su etapa de consumo o una vez desechado.

Vegano, cruelty free, natural y biodegradable: etiquetas que atraen cada vez más compras

Foto: ladoh.com

Sociedad Unidiversidad Alimentación / por Unidiversidad / Fuente: Télam / Publicado el 19 DE JULIO 2021

Nuevas formas de consumo a partir de una mayor concientización y responsabilidad con el ambiente, los animales y la salud de las persona se están consolidando en Argentina a partir de la creciente producción vegana, "cruelty free" y/o biodegradable en rubros como indumentaria, el calzado y la cosmética entre otros. En este sentido, activistas y emprendedores explican que este tipo de productos ahora son más demandados.

El veganismo -término acuñado en 1944 por Donald Watson, un miembro de la Sociedad Vegetariana Británica- "extendió el compromiso de defender los derechos animales a todos los ámbitos de la vida más allá de la alimentación", explicó Manuel Martí, cofundador de la Unión Vegana Argentina (UVA).

A pesar de ser relativamente joven, este estilo de vida experimentó en los últimos años un vigoroso crecimiento. Según un estudio realizado en julio del 2020 por la UVA junto a la empresa Kantar Insights Division, la comunidad vegana-vegetariana en Argentina representa el 12% de la población, que equivale a más de cinco millones de personas, "una minoría importante y en constante aumento", aseguró Martí.

Sin embargo, en general, el uso de animales para alimento, vestimenta, experimentación o entretenimiento continúa elevado, aun cuando "es ampliamente reconocido el daño ambiental que genera" y considerando que la situación planetaria "está al borde de una hecatombe ambiental".

En todo el mundo, empresas grandes, medianas y pequeñas están cambiando y reconvirtiendo lo que producen, dejando de usar a los animales. Pero hay marcas que lanzan productos "con un sello o denominación apto para veganos que no corresponde" o directamente "usan sellos apócrifos, falsos, sin respaldo".

Según la ONG Te Protejo, la industria de la moda se cobra anualmente la vida de 20 millones de animales salvajes cazados en trampas y de 40 millones de animales criados en granjas. En particular, la industria del cuero animal, una de las más tradicionales en el país y proveedora de la industria del calzado, "no solo supone maltrato animal sino también una contaminación muy profunda", expresó Andrea de Iacovo, creadora de Boobamara, una marca de calzado vegano y libre de crueldad.

Considerando el avance de textiles de cueros hechos a base de plantas, de Iacovo aseguró que "la solución a futuro es la utilización de materiales biodegradables y vegetales, porque existen y están en la naturaleza" y porque de esta manera se "reduce por completo la huella plástica, hídrica, de carbono que estamos dejando en el planeta".

En esta misma línea, Abril Torres y Florencia Martín, creadoras de dos marcas de cosméticos, GoVeganis y Bennie Club respectivamente, apuntan al desarrollo de productos "libres de derivados del petróleo y tóxicos que en general usan los cosméticos tradicionales".

"Creamos nuestra marca en 2015 por la frustración de la cantidad de industria cosmética que testeaba en animales hasta su muerte", relató Torres, que junto a su padre fueron pioneros en la cosmética vegana-cruelty free en Argentina.

El aumento de esta cosmética dejó claro que "no es solamente un asunto de veganos" ya que a muchas personas -aun las que comen carne- "no les parece lógico usar un producto testeado en animales cuando se puede usar uno que no y que tiene el mismo efecto", expresó Torres.

En sintonía con esto, Pablo García, uno de los gerentes comerciales de Grupo HZ, una empresa que diseñó la primera cuchara de cartulina biodegradable y reciclable del mercado argentino, señaló que "el mundo estará funcionando sin dudas bajo estas lógicas de acá a unos años".

Todo esto muestra que en Argentina "se está dando un crecimiento significativo de las empresas que nacen con este fin o empresas de años que viran y comienzan a convertir sus productos", aseguró García.

A pesar de las costumbres arraigadas a determinados productos que se usan en la diaria, una vez que se prueban estas alternativas, la respuesta "es muy positiva" en las personas, coincidieron.